Yoga para combatir el estrés y aumentar el bienestar – Thais Galliac

En relación con la divulgación de la práctica como una manera de combatir el estrés y aumentar el bienestar y calidad de vida, no veo grandes problemas durante las clases y diálogos entre el profesor y los alumnos, si se pasa de una manera clara e íntegra, el verdadero propósito del Yoga y la actitud con la cuál debe ser practicado.

Por otra parte, me parece fundamental mirar la forma en que se transmite la enseñanza, ya que cada practicante es único y tiene diferentes formas de aprender el conocimiento y su puesta en práctica. Independientemente de la madurez con la que cada individuo se ocupará en la práctica, el facilitador del yoga necesita tener una intuición y sensibilidad que permita revelar la riqueza de la tradición de una manera sencilla y generosa a todos los que deseen conocerla, sin con ello distorsionar su mensaje.

La intención es mostrar que, al contrario de lo que muchos piensan, el Yoga es accesible a cualquier persona, para desmistificar la idea de que su objetivo está muy distante o completamente inalcanzable. La práctica existe para ponernos en un lugar de reflexión sobre quienes somos y sobre nuestro papel en el mundo, y entender que ya somos la felicidad que tanto buscamos.

Resulta que, en muchos lugares, se encuentran intenciones muy distorsionadas sobre el tema y, en consecuencia, la falta de fundamento y responsabilidad. Una vez más se presenta una misma cuestión: para llamar la atención de las personas al Yoga, es dicho lo que ellas quieren o precisan oir, para que un interés en el tema sea despertado en ellas.

Hasta este punto, es comprensible el movimiento en esta dirección. Pero cuando este movimiento se detiene antes de llegar a una explicación más coherente y adecuada sobre lo que se practica, se ignoran los valores que son básicos para el Yoga y por lo tanto, acaba tornándose en otra cosa. Mirando de esta forma, más una vez, lamento cuando el Yoga se resume a una práctica de fuga y evitación, cuando está enyesada en los moldes y clichés de este siglo, o cuando se discrimina quién debe o no practicarlo.

Thais Galliac

Instructora de Yoga

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